El Vino y las propiedades beneficiosas en el organismo ante un consumo moderado.
El vino ha formado parte de la cultura humana desde hace varios miles de años. A lo largo de su evolución, el hombre lo ha considerado un placer para su paladar y una ayuda para la socialización, así como también lo ha aprovechado debido a las propiedades saludables que benefician su salud.Aunque beber en exceso de cualquier bebida alcohólica provoca gran cantidad de problemas relacionados con la salud, las investigaciones actuales sugieren que una copa de vino tinto cada día puede proporcionar una gran cantidad de beneficios.
El vino tinto es considerado un alimento protector del sistema cardiovascular, siempre y cuando se beba con moderación. Posee propiedades cardioprotectoras que ayudan a reducir el colesterol malo o LDL. Esto quedó comprobado en el año 2001, cuando investigadores del William Harvey Research Institute, Universidad de Londres, informaron que el vino tinto tiene efectos beneficiosos sobre las arterias coronarias, a causa de la presencia de polifenoles en su composición. Esta sustancia genera la supresión de la síntesis de endotelina 1, uno de los péptidos que facilita la aparición de ateromas que se afincan y obstruyen las paredes de las arterias. Por lo tanto su consumo diario (MODERADO), permite reducir los riesgos de padecer un infarto de miocardio y otros problemas cardiacos.
La mayoría de los componentes provenientes de la uva y de su proceso fermentativo (Ácidos fenólicos, Ácidos cinámicos, Estilbenos, Flavonoides, Taninos condensados) se los considera potentes antioxidantes ya que atrapan los radicales libres, deteniendo el proceso de oxidación.
El vino tinto sin alcohol también tiene efectos cardioprotectores provocado por el alto contenido en compuestos fenólicos. Estos compuestos tienen un doble efecto, por un lado como vasodilatadores y por otro como reductores de la agregación plaquetaria.
El consumo excesivo de alcohol se considera generalmente un factor de riesgo para la hipertensión. Sin embargo, hay algunas pruebas de los efectos favorables del vino tinto sobre la presión arterial. Dos copas de vino tinto (250 ml), junto con la comida, baja la presión arterial después de la comida en personas hipertensas.
El vino tinto produce una acción anticoagulante, o antitrombótico. Los consumidores esporádicos o moderados de vino tienen menor nivel de proteína fibrinógena que promueve la formación de coágulos de sangre.
El vino facilita la digestión de proteínas; por esto es recomendable su consumo al consumir carnes, pescados y quesos.
Según la doctora Janet L. Stanford, los hombres que beben entre 4 y 5 copas de vino tinto a la semana tendrán
Los beneficios del vino también fueron comprobados científicamente en un estudio llevado a cabo en Barcelona (España) por los doctores Álvaro Urbano y Ramón Estruch, llamado Vino y enfermedades cardiovasculares.
El vino también es beneficioso en disminuir enfermedades tales como: el Parkinson y otras formas de demencia senil. Disminuye el riesgo de úlceras pépticas y puede ayudar a liberar al cuerpo de las bacterias sospechosas de causarla. Aminora el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Actúa beneficiosamente en los tumores colorrectales y en la piel, e incluso en el resfriado común. El consumo moderado protege contra los efectos patológicos de los radicales libres que provocan varios tipos de cáncer pues contiene sustancias que activan la respiración celular, así como en reducir los efectos de la cicatrización de los tratamientos de radiación.
Fumar mucho entorpece seriamente la capacidad natural de los vasos sanguíneos para relajarse, o la vasodilatación. El vino tinto, con o sin alcohol, disminuye el efecto nocivo del consumo de tabaco en el endotelio – capa de células que proporcionan una reducción de fricción en el revestimiento de los vasos linfáticos, los vasos sanguíneos y el corazón.
El vino es un remedio terapéutico en la ansiedad y la tensión emocional, por ello varios expertos consideran que “el vino mantiene en un justo equilibrio la mente y los sentimientos”.
El vino tinto, sobre todo si es viejo, es particularmente indicado en períodos de convalecencia, o en el transcurso de enfermedades infecciosas.
El consumo moderado de vino tinto se correlaciona con un menor riesgo para la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores encontraron que el resveratrol, un polifenol del vino tinto, produce efectos neuroprotectores.
Asimismo, su consumo debe ser espaciado y supervisado por un médico. La ingesta de vino aunque es beneficiosa, no es recomendable para quienes tengan tendencia al alcoholismo.
Según los estudios de Francia, Reino Unido, Finlandia y Dinamarca, el consumo moderado de vino es más beneficioso que el de otras bebidas espirituosas.
Nota: No debe usarse en terapias curativas de ningún tipo en menores de 18 años
Bibliografía:
http://www.clubplaneta.com.mx/bar/principales_propiedades_del_vino.htm
http://www.noticiasmedicas.es/medicina/noticias/2351/1/Vino-sin-alcohol-ELIVO-frente-a-aspirina-como-prevencion-de-infartos/Page1.html
http://www.abajarcolesterol.com/propiedades-cardioprotectoras-del-vino/
http://www.sanar.org/alimentacion/propiedades-del-vino-tinto
http://blog.uvinum.es/8-beneficios-vino-tinto-salud-354226
http://blog.uvinum.es/copa-vino-al-dia-salud-795669
http://www.botanical-online.com/medicinalesvino.htm
http://nutricionysalud.org.es/propiedades-beneficiosas-vino
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