Enología: cinco falsos mitos relacionados con el mundo del vino
Aclaramos algunas creencias erróneas que aún hoy día permanecen extendidas
Si bien es cierto que, en muchas ocasiones, las
creencias populares encierran tras de sí una gran verdad, también hay
ocasiones en las que dichas creencias poco o nada tienen que ver con la
realidad. Es, por ejemplo, el caso de un buen número de
mitos (falsos mitos) que se han ido creando
alrededor del mundo de la vid. Estos son sólo algunos
ejemplos:
- Tinto, de Rioja o Ribera; blanco, de Rías Baixas o Penedès: Falso
Una de las creencias que aún hoy permanecen
extendidas (aunque, por fortuna, cada vez menos) es que para ser bueno,
un blanco tiene que ser del Penedés o de las Rías Baixas, un rosado de
Navarra, y un tinto de Rioja o de Ribera… Sin embargo, actualmente,
encontramos vinos blancos, rosados y tintos, todos de calidad, en
cualquier zona vitícola. La calidad de un vino no depende únicamente de
una zona, sino de un modo de cultivo, de un elaborador y de un marco de
plantación, entre otros determinantes. Por eso, la clave está en ser
aconsejados por profesionales y en tener curiosidad de probar caldos de
cualquier región, aunque no atiendan a los tópicos.
- El tinto, a temperatura ambiente: Falso
Que un vino tinto se debe servir a temperatura ambiente es también
un error. Antiguamente, los sistemas de calefacción doméstica eran más
primitivos, por eso los vinos se bebían a temperatura ambiente, porque
ésta era más baja que la de los hogares modernos. Realmente, la
temperatura ideal para beber un tinto oscila entre los 16º y 18º.
- El queso y el jamón, siempre con vino tinto: Falso
La gran variedad de quesos existentes hace que no siempre el tinto sea el más apropiado. En su día ya te contamos los mejores maridajes en este terreno. En
cuanto al jamón, tampoco es cierto que su mejor ‘acompañante’ sea
siempre un tinto. De hecho, los expertos apuntan hacia los finos y
manzanillas como la 'pareja de baile' perfecta.
- El vino blanco produce dolor de cabeza: Falso
Esto podría tener algo de cierto hace tiempo cuando, para preservar
de la oxidación los vinos elaborados con las variedades blancas se les
añadía muchos sulfitos, un componente químico que provocaba los dolores
de cabeza. Hoy, la enología ha progresado y los viticultores conocen las
dosis correctas de sulfitos que necesitan y no suelen añadir más de los
que resultan convenientes.
- El truco de la cucharita ‘conserva-burbujas’: Falso
Respecto a la conservación, el truco de la cucharilla es
otro falso mito que practica mucha gente para conservar las propiedades
de los espumosos. Para mantener las burbujas hay que utilizar un tapón
adecuado y para ello existen los llamados Gard Bulles, tapones que permiten conservar las burbujas.
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